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17 juegos de mesa para llevarte a la piscina y a la playa si no quieres seguir jugando al cinquillo

Ajedrez en baños de Budapest (foto: Alex Proimos)

Llega el buen tiempo, el calorcito y las ganas de estar en la piscina o, si vives en la costa como yo, montar una expedición a la playa. Pero como todo no va a ser agua, algún juego habrá que llevarse, ¿no? Vamos a salir de lo convencional y te proponemos 17 juegos de mesa que se pueden jugar sobre una toalla.

He seleccionado juegos que no sólo son transportables, sino que además usan sobre todo cartas y, como mucho, algún componente extra. Se ha valorado también que la partida no obligue a ocupar demasiada extensión, no vaya a ser que una ráfaga de viento se nos lleve medio juego al agua.

Hive

Hive

Hive es un juego estratégico realizado con unas bonitas fichas hexagonales, perfectas para el exterior. Es un duelo el que intentas rodear a la reina rival mientras defiendes la propia. No requiere montaje previo… es sacarlo y empezar. Recomendado a partir de 9 años. Sale por 28 euros, y hay varias expansiones disponibles. .

Virus!

Virus!

Virus!, de Tranjis Games, fue la sensación del año en el panorama nacional cuando se lanzó en 2015. De dos a seis científicos intentan combatir una pandemia de virus experimentales, errandicándolos y aislando un cuerpo sano. Pero todo vale, y las trabas y boicots a tus rivales pueden ayudarte a ganar la partida. Lo tienes por 18 euros.

Rory's Story Cubes

Story Cubes (foto: mpclemens)

Story Cubes es un juego sencillo y apto para todas las edades, donde la imaginación es puesta a prueba lanzando unos dados a partir de los cuales debes construir una historia. Para ello sólo tienes que darle un sentido al dibujo de cada dado e hilar sobre la marcha un argumento que paso por todos ellos. Para jugar por tu cuenta o hasta con 12 jugadores (aunque con 6 ya va bien). Hay múltiples variantes, todas combinables. Cada edición sale por 10 euros, y las expansiones por algo menos. Está la estándar, la de fantasía, la de acción

Love Letter

Love Letter (Foto: Casey Lynn)

La princesa de Tempest está soltera, y todos la cortejan. ¿Quién conseguirá hacerle llegar una carta de amor antes que nadie? Tendrás que acertar en quién confiar para que le entregue tu carta, y evitar que le lleguen las del resto. Otro que tienes por sólo 10 euros.

Dobble

Dobble en acción

Dobble es un juego de agudeza visual y rapidez verbal, formado por 55 cartas con 8 dibujos en cada una. La gracia es que mires las dos cartas que mires siempre tienen un y sólo un dibujo en común. Hay varios minijuegos en los que hay que ser rápido para encontrar ese enlace entre las cartas, decirlo en voz alta antes que nadie, y llevarte la victoria. Hasta 8 jugadores de más de 6 años. Sale por 15 euros y existen múltiples variantes que no se pueden combinar entre sí.

Zombie Dice

Melissa Cuppett)

En Zombie Dice no hay limitación en número de participantes. Es lo que hay, cuando todos somos zombis, y todos queremos cereeeebros. En cada turno tiras tres dados: cada cerebro que te salga es un punto, los pasos te permiten tirar de nuevo ese dado y el disparo bloquea el dado. Puedes seguir probando suerte con más dados, pero te arriesgas a recibir tres disparos, perder tu turno, y tus puntos. Por tan sólo 13 euros.

Sushi Go!

Sushi Go! (Foto: Miguel Michán)

Sushi Go! es un cuquísimo juego rápido y al alcance de cualquiera, en el que que van pasando piezas de sushi por una cinta transportadora y hay que intentar pillar las mejores. Con mecánicas que recuerdan a un 7 Wonders simplificado, eliges una carta de tu mano y pasas el resto al siguiente jugador. Cada tipo de carta puntúa de forma diferente. Para 2 a 5 jugadores, por sólo 9.50 euros.

Timeline

Timeline (Foto: Miguel Michán)

¿Qué fue antes? ¿La lata de conserva o el abridor de latas? ¿Con la Muerte en los Talones o La Soga? ¿El fonógrafo o la bombilla? Son el tipo de dudas que te surgirán en Timeline, donde tienes que decidir dónde colocar tu canta dentro de la línea temporal marcada por el resto de cartas ya jugadas. Hasta 8 jugadores pueden darle al tarro. Hay múltiples ediciones con diferentes temáticas, cada una por unos 13 euros, entre las que están la "multitemática", eventos, ciencia y descubrimientos, inventos, música y cine

Hombres Lobo de Castronegro

Hombres Lobo de Castronegro.

En la aldea de Castronegro está pasando algo terrorífico. Unos hombres lobo atacan cada noche y acaban con los pobres aldeanos. Y cada mañana, los aldeanos se vengan acusando a alguien de ser hombre lobo y colgándolo en la plaza. ¿Habrán acertado? ¿Acabarán con los hombres lobo, o perderán los aldeanos? Un "poli-ladron" avanzado en el que algunos aldeanos tienen poderes especiales, como la niña o la vidente, para dar un poco de ventaja y color al juego. Hasta 24 personas pueden participar. Por sólo 10 euros.

Jungle Speed

Jungle Speed (Foto: Marcin Bajer)

Velocidad visual, reflejos y muñecas de acero son indispensables en Jungle Speed, un sencillo juego en el que se van volteando cartas hasta que coinciden dos dibujos idénticos, momento en el cual hay que ser el más rápido en agarrar el tótem. La complejidad y las risas vienen porque los dibujos son engañosos, y pueden ser iguales salvo en el color, o ser muy parecidos y compartir color. Más te vale no hacerte con el tótem cuando no toca. Lo encuentras por unos 20 euros.

Exploding Kittens

Exploding Kittens

El mayor éxito lúdico en Kickstarter, gracias a las ilustraciones de The Oatmeal. En Exploding Kittens debes evitar que la curiosidad mate al gato de forma explosiva, o al menos que le toque a otro. En esta especie de patata caliente, se van volteando cartas hasta que, de forma inexorable, aparezca un gato explotando. Si no tenemos forma de desactivarlo perderemos la partida. Pero podemos evitar que nos toque saltando turnos, atacando, viendo las siguientes cartas… Pueden jugar de 2 a 5 personas, aunque juntando dos copias se puede llegar a 9. La edición estándar cuesta 25 euros.

Toma 6!

Toma 6!

De estas veces que compras un juego sin saber de qué va y se vuelve imprescindible en tardes familiares. Toma 6! son cartas con un número del 1 al 104, cuatro filas de como mucho 5 cartas, y todos jugando una carta a la vez. Se colocan por orden ascendente en la fila en la que mejor encaja y… si es la sexta te llevas los "cuernos" que indica cada carta. Hay un poco de estrategia, pero el azar es lo que da las risas. Hasta 10 jugadores de casi cualquier edad. Por unos 14 euros.

Fakes

Fakes

Fakes, de Josep M. Allué, te anima a contar anécdotas, siendo las cartas las que proponen el tema. El giro llega con una carta secreta que te dice si has de mentir o contar la verdad. De cualquier forma, debes convencer a tus rivales, y ser hábil para descubrir quién está mintiendo. Una ronda de preguntas complica la vida al que miente. Está pensado para más de 3 jugadores. Por sólo 12 euros.

Tokyo Train

Tokyo Train (foto: Gianni Cottogni)

En Tokyo Train hay demasiada gente para tan pocos asientos. Dos equipos intentan acomodar al mayor número de pasajeros en el tren mediante gestos. Una carta indica dónde debe sentarse cada pasajero, y un miembro del equipo trata de indicarlo gesticulando. El primer equipo que sitúe correctamente a todos los pasajeros grita ¡Tokyo Tren! y gana la ronda. De 4 a 8 jugadores de más de 8 años. Sale por 15 euros.

Hanabi

Hanabi (foto: Christopher Ross)

Hanabi es un pequeño juego colaborativo en el que el objetivo es crear los mejores fuegos artificiales jugando las cartas en el orden correcto. Hay cinco colores de cartas, y están numeradas del 1 al 5. Lo simpático de este gran juego es que no ves tus propias cartas, y los demás han de decirte cuál es mejor que juegues dándote pistas. Por tan sólo 11 euros.

Continental

Continental

Vale, sí, es un juego clásico y se juega con baraja francesa, pero necesito incluirlo porque ha sido mi juego de piscina durante mucho, mucho tiempo y no me canso. El Continental, o Double Rummy, es un juego de la familia Rummy al igual que el Chinchón o el Rummikub, entre otras decenas y decenas de variantes. Me gusta porque es más avanzado que el clásico Chinchón pero con reglas tan parecidas que puedes animar a los más reacios a dejar los juegos clásicos.

Reglas básicas: 1) puedes robar la carta que hay en la mesa fuera de tu turno, pero sin soltar otra en el montón, y tu mano va creciendo; 2) en la primera ronda hay que hacer 2 tríos, en la segunda trío y escalera, en la tercera dos escaleras, en la cuarta tres tríos, y así; 3) cuando logras el objetivo no acaba la ronda, sino que las pones en la mesa y debes colocar las que tienes en la mano en tus montones o en los del resto de jugadores. Necesitas dos barajas para dos jugadores, y otra más para 3-4 jugadores. Te recomiendo unas Bicycle como las mías, que un pack de 2 barajas de cada color sale por sólo 13 euros.

Decktet

Decktet (foto: Greg J)

Decktet no es un juego en sí, sino una baraja muy especial. Formada por 45 cartas divididas en 6 palos, está pensada para que sirva como base para un gran número de juegos, y para que cualquiera pueda inventar nuevas reglas. Así que es como llevar varios juegos alternativos en una sola baraja. Se ofrece como licencia abierta, y para hacerte con una puedes descargarla e imprimirla en cualquier tienda que ofrezca barajas personalizadas. Tienes todas las reglas en la web de Decktet, y hay plantillas ya preparadas para que sólo tengas que añadirla al carrito, como estas en Artscow en su inglés original y en castellano.

Imágenes | Alex Proimos (portada), Brian DeMaio (Hive), mpclemens (Rory's Story Cubes), Casey Lynn (Love Letter), Melissa Cuppett (Zombie Dice), Miguel Michán (Sushi Go!), Miguel Michán (Timeline), Marcin Bajer (Jungle Speed), Gianni Cottogni (Tokio Train), Christopher Ross (Hanabi), Greg J (Decket).

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17 juegos de mesa para llevarte a la piscina y a la playa si no quieres seguir jugando al cinquillo

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HTC U11, análisis: llamativo, potente y con una de las cámaras del momento

Sin ofrecer nada diferente, las marcas que no están en lo más arriba de ventas en la gama alta lo tienen complicado. El HTC U11 es la respuesta de un eterno candidato a teléfono del año que por fin en este 2017 ha conseguido un smartphone de sobresaliente. Un HTC de gama alta "irreconocible" No paramos de repetir que en el actual mercado de los smartphones de gama alta hay que destacar. Se puede hacer con la doble cámara, con la eliminación de los marcos o como es el caso del HTC U11, con un diseño cuando menos muy llamativo. Pero sobre todo rompedor para la compañía, de las más sobrias hasta este modelo. Si no te lo parece tanto, hay que mirar atrás y observar el diseño de los franquicia de HTC de estos últimos años. Con el U11, HTC realiza un brusco cambio de ritmo y de idea detrás del diseño de sus smartphones de gama alta. Golpe de timón para intentar un nuevo asalto a los de siempre. Un minuto de silencio por el fin de un ciclo que nos ha dejado algunos de los mejores diseños y acabados en smartphones de siempre En el diseño del HTC U11 apreciamos una evolución atrevida que gana en espectacularidad, peso y manejo en mano, pero que echa por tierra todo el trabajo de personalidad propia y excelente quehacer en el diseño de sus gama alta desde hace años. Después de años perfeccionando un cuerpo de metal glorioso, HTC se pasa al cristal para la parte trasera de su U11, ligeramente curvada para facilitar el agarre y ofrecer un tacto suave al agarrarlo. Ese acabado de cristal viene protegido con Gorilla Glass 5, pero en estos días con el HTC U11 como terminal de cabecera, no hay atisbo de la robustez y sensación de dureza y resistencia de los HTC de gama alta de años anteriores. El único rastro del metal en el diseño del HTC U11 está en el marco. Sí que tenemos resistencia al agua, con perfil IP67. El paso del metal al cristal tiene una sola razón de ser: dar colorido, viveza y un acabado con reflejos y diferentes tonalidades según incida sobre él la luz ambiente. Y lo consigue. El HTC U11 es llamativo como pocos, y todo el mundo se fijará en él. Pero por mucho tratamiento antihuellas o suciedad que incorpore la marca, es un modelo que solo permanece limpio y sin marcas cuando no lo coges ni usas. Pero se limpia con igual facilidad. Para quien quiera, HTC ha incluido en la caja una funda flexible para la trasera. Es transparente, por lo que no me parece mala idea para mantener lejos la suciedad pero seguir presumiendo de terminal llamativo por su color y acabado. HTC U11, características técnicas Dimensiones físicas 153,9 x 75,9 x 7,9 mm (169 gramos) Acabado y resistencia Trasera y frontal de cristal, marcos metálicos // IP67 Pantalla SuperLCD 5,5 pulgadas Resolución 1440p Procesador Snapdragon 835 GPU Adreno 540 RAM 4 GB LPDDR4 Memoria 64 GB (ampliables hasta 2 TB más vía MicroSD) Versión software Android 7.1 con capa de personalización de HTC Sense Conectividad Bluetooth 4.2, USB-C (USB 3,1), NFC, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac Cámaras Principal de 12 Megapíxeles (f1.7 y OIS) con grabación de vídeo 4K. Cámara frontal de 16 Megapíxeles (f/2.0) Otros Sensor de presión en los laterales // Sonido HTC Boom Batería 3000 mAh con carga rápida Quick Charge 3.0 Precio 749 euros Del resto del apartado de diseño del HTC U11 no hay mayores novedades. Los marcos son contenidos pero no tan reducidos como en otros terminales, el formato de pantalla es 16:9, hay LED para notificaciones, sensor de huellas y botón de encendido con un patrón al tacto diferente para identificarlo con más facilidad. El HTC U11 no viene solo Del aspecto físico del HTC U11 me quiero detener en dos detalles. El primero es bastante relevante, pues el fabricante que más ha hecho junto con Sony por cuidar el sonido en un smartphone, ya sea mediante auriculares o con altavoces externos, se ha puesto del lado de los fabricantes que no quieren que tengamos un puerto clásico para nuestros auriculares. La decisión de quitar el puerto de auriculares de 3,5 mm sorprende en un fabricante que siempre ha cuidado este aspecto de sus terminales Esa decisión hace que para escuchar música con unos auriculares ya comprados y que no sean USB-C, hay que recurrir a la molestia de un adaptador. Viene incluido en el paquete, pero no es una solución ni estética ni cómoda ni mucho menos práctica. Seguro que cuando necesites el adaptador no sabrás dónde lo dejaste. El mal menor es que HTC ha incluido unos buenos auriculares de serie con su teléfono. Es una práctica que cada vez estamos viendo más entre la gama alta y me parece un añadido interesante. En el caso de este HTC sin puerto de auriculares de 3.5 mm, es casi imprescindible para compensar esa eliminación. Los auriculares incluidos, de tipo USB-C, ofrecen una calidad de sonido bastante superior a la habitual, y añade cancelación de ruido aceptable. Si a ello le sumamos que los altavoces del HTC U11, sin llegar a ser los de antaño en los HTC, nos dan un sonido potente y de calidad, este HTC vuelve a ser, pese a las novedades negativas en este apartado, un modelo recomendado para quien disfruta del vídeo y música en su smartphone. Del contenido de serie en la caja del HTC U11 también me gustaría destacar el cargador QuickCharge 3.0, que no todos los gama alta lo incluyen. Sensor de huellas y de presión, pero no en la pantalla No habiendo reducido apenas los marcos, el HTC U11 no ha tenido que renunciar a dejar el sensor de huellas en el frontal. Está colocado en el botón de inicio, es de tipo capacitivo y funciona correctamente. Es rápido, basta con acercar el dedo (sin pulsar) y en unas décimas de segundo estamos con el terminal desbloqueado. Sin todavía atreverse con la eliminaciónde los marcos, el HTC U11 busca la diferenciación en el acabado y un truco que ni molesta ni tampoco aporta nada que lo justifique: sensor de presión en los laterales Pero a nivel de diseño, la mayor novedad del HTC U11 es el sensor doble de presión que han incluido en los laterales del terminal. El funcionamiento es sencillo: ajustamos la presión que queremos, la función que daremos a ese gesto (por ejemplo abrir la cámara o lanzar el asistente de Google) y bastará apretar el terminal en los laterales al cogerlo para que funcione. Cuesta un poco asociar este gesto y atinar con la presión adecuada, pero luego es bastante intuitivo. Funciona desde la pantalla de bloqueo y a mi me ha gustado bastante usarlo para lanzar la cámara mientras saco el terminal del bolsillo: lo cojo y mientras lo saco ya estoy apretando los laterales para tener la cámara disponible. 5,5 pulgadas con panel SuperLCD = garantía de éxito Algo que es indisociable a un HTC de gama alta desde hace varias generaciones es la calidad de su pantalla. La de este HTC U11 no es una excepción. Aquí estamos ante el gama alta de HTC con pantalla más grande, 5,5 pulgadas, y resolución 1440p. La densidad es pues perfecta para ver todo el contenido con nitidez. El resto de características de la pantalla no desentonan en absoluto. Estamos ante una nueva iteración del panel Super LCD al que HTC es siempre fiel. El resultado vuelve a darle la razón y tanto por brillo como por colorido, fidelidad y contraste, es una de las mejores pantalla que puedes conseguir en el mercado. Quizás podríamos pedirle algo más de brillo y eficacia en exteriores, pero los más de 500 nits nos dejan bastante satisfechos. El HTC U11 incluye un modo para personalizar el color de la pantalla, quizás frío de serie. Por si tienes alguna preferencia concreta en cuanto a calidez o todo lo contrario. Con esta base, tan solo echamos en falta la compatibilidad con contenido HDR para competir de tú a tú con las pantallas más destacadas de este 2017. Otra bestia con el Snapdragon 835 Estamos tardando en recibir en el mercado dispositivos con el Snapdragon 835, pero los resultados están del lado de Qualcomm. El HTC U11 es otro que saca un partido fantástico a este procesador, y nos ha dejado seguramente con la mejor sensación de rendimiento de lo que llevamos de 2017. Lo hace con la combinación del mencionado chip y solo 4 GB de RAM, que es la cantidad de memoria escogida para la versión con 64 GB de almacenamiento interno, la cual se puede ampliar con tarjetas microSD de hasta 2 TB. Es difícil que se le pueda sacar ahora mismo rédito a la potencia que un terminal como el HTC U11 puede ofrecer con un Snapdragon 835 y una optimización sobre Android de sobresaliente El HTC U11 vuela en todo momento, tanto a la hora de movernos por la interfaz como abriendo aplicaciones, no hay nada de lag de ningún tipo y sin duda alguna que es gracias a la optimización de HTC Sense sobre Android 7.1. La combinación de lo último de Qualcomm con bastante RAM la veremos muy repetida, pero más allá de los datos de los benchmarks, es la experiencia en el día a día la que al final queda en la cabeza del usuario. Y aquí el HTC U11 nos ha resultado de lo mejor del año sin duda. HTC no toca apenas nada del Android nativo que nos gusta, no duplica innecesariamente y lo que añade tiene sentido y no penaliza nada la experiencia. Seguimos teniendo News Republic para filtrado de información que le indiquemos dentro de nuestras cuentas sociales y de noticias, así como un par de herramientas que funcionan bien, como Boost+ para gestión del terminal. Y por si el asistente de Google no fuera suficiente, HTC incluye su HTC Sense Companion por si acaso. Habrá que ver cómo envejece con esos 4 GB de RAM frente a terminales con más memoria RAM, y si HTC cumple con las actualizaciones de la capa, pero ahora mismo, es el terminal que más rendimiento nos ha dado en nuestras pruebas. htc-u11-interfaz Esa experiencia tan positiva lamentablemente tiene un tropiezo inesperado en la batería. Son 3000 mAh que no logran ofrecernos más de un día de uso intensivo, con unas cinco horas de pantalla activa. Incluso usuarios muy exigentes puede que tengan problemas para llegar a la noche sin tener que conectarlo a una batería externa. En nuestros test, donde menos eficacia hemos notado cuando el terminal no tenía la pantalla activa, curiosamente. Lo que salva al HTC es la carga rápida, que en poco más de 20 minutos nos lleva a tener el terminal con más del 50% de batería de nuevo. Un solo sensor que no te defraudará La rectificación que HTC ya hizo el año pasado con la cámara de su gama alta se confirma en este HTC U11. Quizás no pueda alcanzar a los tres mejores teléfonos de manera global pero está muy cerca. Si la escoges como cámara de tu próximo teléfono, no quedarás en absoluto defraudado. El HTC U11 tiene un gran sensor que cumple como los mejores, pero a estas alturas quizás ya no sea suficiente para ser argumento de venta exclusivo Aquí no estamos ante un sistema de doble sensor. HTC ha decidido ser conservador y mete solo un sensor de 12 megapíxeles pero con buenos argumentos: tamaño grande del fotodiodo, apertura de f1.7 y estabilización óptica. También hay enfoque dual-pixel y muy buena grabación de vídeo en 4K con sonido 3D y una estabilización de gran nivel. Argumentos muy sólidos sin duda. Si nos fijamos en nuestra experiencia y los resultados de las pruebas, que solemos realizar en escenarios parecidos a otras reviews para poder valorar de forma más fiable los test, el HTC U11 cumple con creces las expectativas. El enfoque está entre los más rápidos del momento, y es preciso. Permite acercarnos bastante al objeto a fotografiar si la luz es suficiente. Sin embargo el disparo con el HTC U11 se ralentiza más que lo que esperábamos, lo que mancha algo la experiencia con la cámara. Es extraño porque ni por procesador ni por cantidad de megapíxeles del sensor tiene sentido. Si hablamos de resultados, el HTC U11 es un terminal muy capaz para la fotografía de apuntar y disparar. Las fotos son realmente llamativas en diferentes situaciones, con detalle justo pero un colorido y naturalidad a destacar. Hay que llevar cuidado porque por defecto la exposición automática viene desactivada y es plenamente recomendable. A la derecha, la mejora del HDR activado, siempre recomendable en exteriores En condiciones de buena luz las fotos son excelentes, quizás mejorables en rango dinámico en determinados escenarios donde hay que afinar bastante a mano con la exposición automática y donde el HDR de gran nivel nos hace perder detalle en zonas que no son centrales de la imagen. Pero por la noche sí que estamos ante una cámara ganadora donde tanto la gran apertura como el sistema OIS permite recoger mucha luz, hacer un balance de blancos correcto y evitar perder detalle al reducir el ruido. htc-u11-camara Aunque con un f1.7 y el enfoque bastante cercano podemos conseguir primeros planos con muy buen desenfoque de fondo, aquí la cámara del HTC U11 queda en desventaja respecto a los modelos que gracias a un segundo sensor, realizan un modo 2X muy llamativo. Es casi la única pega de cara al usuario doméstico que podemos ponerle, más allá de que en aspectos técnicos tenga una puntuación muy alta. De la cámara secundaria hay que destacar su resolución, 16 MP, con apertura f2.0, el indispensable modo belleza y la grabación de vídeo 1080p. De nuestra prueba solo hemos encontrado problemas con el enfoque en situaciones de luz compleja (mucho contraste o poca luz, por ejemplo en interior), que es cuando no acaba de enfocar en el rostro y perdemos nitidez en el selfie. También en nuestra prueba a fondo de la cámara del HTC U11 la interfaz me parece que tiene margen de mejora respecto a la competencia. El cambio entre modos no es todo lo directo que querríamos y las opciones están algo escondidas. Eso sí, hay controles manuales y modo RAW para poder disfrutar y sacar partido de la fotografía móvil en condiciones. Review del HTC U11: la opinión y nota de Xataka Tras unos años dubitativos, principalmente por aventuras con la cámara que le hicieron perder un par de generaciones, los HTC llevan ya dos años a un nivel estupendo. Este HTC U11 mantiene símbolos claros de un HTC de gama alta, como la gran cámara o una pantalla excelente, y añade un diseño arriesgado pero que creo que puede animar su presencia en el mercado por lo llamativo. Igual puede pasar con los sensores de presión de los laterales, curiosos cuando menos pero al fin y al cabo un truco que no creo que perdure en sucesivos modelos ni cree tendencia. También sorprende la solvencia con que podemos realizar todo tipo de acciones, en gran parte por una muy buena optimización de una capa ligera sobre Android 7.1 que encaja. Es en autonomía donde queda algo rezagado respecto a los mejores del año. Pero por 749 euros, precio oficial, con 64 GB y ampliación microSD, este HTC U11 da argumentos muy sólidos para quien esté buscando un teléfono potente, optimizado y con una gran cámara. 8,9 Diseño8,75 Pantalla 9,25 Rendimiento9,75 Cámara9 Software8,75 Autonomía8 A favor Un diseño y acabado que no pasa desapercibido Calidad de la cámara en todas las situaciones Rendimiento en el día a día Pantalla de gran calidad Gran optimización de la capa sobre Android En contra El acabado de la trasera es imposible mantenerlo limpio Batería algo escasa para un gama alta de más de 5 pulgadas La eliminación del puerto de auriculares clásico Marcos superior e inferior penalizar las dimensiones También te recomendamos Tenemos 2 inscripciones para que participes en la I Travesía Playas de la Azohía en Cartagena, ¡no te la pierdas! 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